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Tu marca es la suma de tus marcas

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Las marcas son, a parte de un logotipo, un producto, una imagen… la percepción que tenemos sobre un determinado producto, empresa, ciudad, persona… Las marcas ocupan un espacio en nuestra mente. Son básicamente percepciones que van formándose, que van moldeándose con cada una de nuestras interacciones y están totalmente condicionadas por cómo percibimos (de forma totalmente subjetiva) cada una de estas interacciones.

Uno de los conceptos más importantes del marketing es lo que se conoce como los momentos de la verdad. Son aquellos momentos en los que el consumidor entra en contacto directo con el producto. Son momentos realmente importantes pues en ellos se decide el éxito de un producto e incluso de la empresa. El concepto de “momento de la verdad” fue creado por la multinacional Procter & Gamble hace ya unos cuantos años para referirse a estos instantes en los que un producto “se la juega”. Durante muchos años, los profesionales del marketing han considerado básicamente 2 momentos de la verdad. Se conoce como el primer momento de la verdad cuando el consumidor entra en contacto con el producto (generalmente en el punto de venta) y es en ese preciso instante cuando decide comprarlo o bien escoger otra marca o incluso no comprar. El segundo momento de la verdad tienen lugar cuando el consumidor, una vez ha comprado el producto, empieza a utilizarlo. En ese momento, de forma consciente o inconsciente el consumidor empieza a valorar el producto, lo compara con las expectativas que tenía sobre el mismo y, cuando el resultado supera las expectativas está satisfecho (o insatisfecho en caso contrario). Más adelante, los profesionales del marketing añadieron un nuevo momento de la verdad; le llamaron el “momento cero” (el conocido como ZMOT – “zero moment of truth”). Este momento es también realmente crítico y sucede básicamente Internet, antes del contacto físico con el producto cuando el consumidor empieza a obtener información sobre el producto en cuestión.

En las marcas personales sucede de forma francamente parecida. Tu primer contacto con alguien influye notablemente en la percepción que tenga sobre ti. Recuerda la famosa cita “sólo existe una ocasión para causar una buena primera impresión”. A partir de este momento, cada interacción que tengas con alguien, cada apretón de manos, conversación, artículo, charla, ponencia… va a significar un momento de la verdad. Diferentes momentos, diferentes contactos que van a ser decisivos en la percepción que alguien se forme sobre ti.

También en el mundo del personal branding resulta decisivo el llamado momento cero. Este momento también tiene lugar en Internet y básicamente se produce cuando alguien obtiene información de ti a través de Internet (mayoritariamente a través de Google. Por este motivo debes prestar especial atención a lo que Google dice de ti. Googleate con frecuencia o utiliza las alertas de Google para monitorizar qué información aparece en la red relacionada con tu marca personal. En un mundo cada vez más digital, tener una buena presencia en Internet resulta imprescindible para dejar una buena  marca personal.

Recuerda que, a parte de este momento cero (previo al contacto real), cada interacción cuenta. Presta especial atención a cómo son tus contactos con tu público objetivo. Todo cuenta. Cada palabra, cada acción va dejando marca en los demás. Al final, tu marca personal (la imagen que tienen las personas de ti) es la suma de todas las veces que has dejado marca. Aprovecha y cuida cada momento de la verdad, desde el momento cero hasta el momento de la verdad más insignificante ya que cada momento cuenta. Porque, al final, tu marca es la suma de tus marcas. Aprovéchalas, valdrá la pena.

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Tu vida es tu marca

 

Vivimos una auténtica revolución digital. El auge de Internet y de las redes sociales junto a increíbles avances tecnológicos ha permitido que (casi) cualquier persona tenga en su mano la posibilidad de comunicar, de compartir su mensaje con millones de personas de todo el mundo. Además, en muchos casos es gratuito o a unos costes muy reducidos. En este sentido, estamos viviendo una auténtica democratización de la comunicación. Todos nosotros tenemos al alcance de nuestras manos unos medios que, hace bien poco, eran impensables (o sólo alcanzables para las grandes empresas).

Foto: TCL Fotografie CC

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No obstante, creo que en algunos casos hemos banalizado en cierta forma la comunicación. Parece ser, que en un momento como el actual, lo único importante es comunicar bien. A mi entender, existen algunos profesionales realmente mediocres en su ámbito de actuación, pero que dedican mucho tiempo y esfuerzo a comunicar su mensaje. Con esto, consiguen cierta notoriedad y ganan influencia. Comunicar está de moda. Además, a la mayoría de personas les suele atraer todo lo relacionado con la comunicación. También en los cursos o conferencias, el apartado que suele generar más interés siempre es el de comunicación, especialmente en el entorno 2.0.

Con este artículo no pretendo restar importancia a la comunicación, pues la tiene y mucha. Pero creo firmemente que existe un aspecto mucho más importante que las palabras; los hechos. Realmente el factor más importante en la gestión de tu marca personal son tus acciones, los hechos, aquellas cosas que haces, los retos que superas, las personas a las que ayudas, los resultados que consigues… Comunicar es vital. Si haces pero no comunicas lo tendrás más difícil. Pero insisto, lo más importante es la acción.

Uno de los grandes líderes y de las marcas personales más potentes de la historia ha sido el político hindú Mahatma Gandhi (por quien siento una especial devoción). Consiguió grandes retos con su palabra, pues era un extraordinario orador. Pero sobretodo, alcanzó su elevadísima influencia a través de la acción, de comportarse de una determinada forma. Apostó por el ejemplo como forma de transmitir su mensaje. Recuerda el dicho “El ejemplo no es la mejor forma de generar influencia, sino que es la única”. El “hacer” influye más que el “hablar”. Los hechos ganan a las palabras.

Para terminar quería compartir contigo una preciosa frase del mismo Gandhi. Decía este gran líder que “tu vida es tu mensaje”. Es decir, que realmente lo que comunicas, lo que compartes, lo que transmites son tus hechos, tus acciones, mucho más que tus palabras. Con el máximo respeto a este gran líder, me permito adaptar su frase para la gestión de la marca personal: “Tu vida es tu marca”. No lo olvides.