Todo nos hace únicos

“Lo negativo, sin lugar a dudas, es muy positivo”

Lo que vemos es producto de nuestras percepciones y paradigmas. Una situación puede contemplarse desde diversas perspectivas y cada una de ellas da un enfoque distinto a una marca.

Javier Abella, fotógrafo y creador de experiencias visuales, nos hace descubrir la realidad desde su cara oculta, el negativo.

Expone actualmente en Barcelona en el certamen Casa Decor hasta el 9 de diciembre.

 

J.C: ¿Vocación o reflexión? ¿De qué manera una persona inquieta como tu llegó al mundo de la fotografía?

J.A: Mis orígenes en la fotografía se remontan a mi juventud pero siempre de prestado. Mi primera cámara fue un regalo al cumplir los 18 años. Cercano a esa edad recuerdo una conversación de dos personas mayores en la que hablaban de que cuantos colores veían en las nubes. Uno de ellos respondió rápidamente que dos, a lo que el otro replicó que como era tan burro que se podían apreciar cientos de tonalidades entre los blancos y grises de ese día nublado.

Fue un descubrimiento, en mayúsculas, que hizo que me adentrara en el mundo del blanco y negro y del fascinante trabajo del revelado, donde podría controlar esa gama cromática y ver los cientos de grises.

Pero eso queda lejos, tras pasar varios años trabajando en televisión realizando trabajos de iluminación y de cámara decidí cortar por lo sano e iniciar una experiencia que en cierto modo se convertiría en un viaje iniciático. Era el año 2000 y me disponía a viajar a Australia, tantos años hablando de este viaje. En origen la intención era trabajar aprovechando el tirón de las olimpiadas en alguna productora, pero tras un viaje de un mes por la India y por Nepal, al llegar a Australia decidí que pocas veces en mi vida podría tener unas vacaciones tan largas. Además iba con mi nueva Minolta y había que explotarla.

Le rouge et le noir

 

En mi currículo esta experiencia la remarco como viaje de estudios y realmente cada día estoy mas convencido de que así fue.

Pase casi seis meses en Australia recorriendo espectaculares territorios inhóspitos , incluso pude hacer mis pinitos en fotografía submarina en plena barrera de coral (el flipe). Buceando entendí mucho mejor la pintura de Dali.

Pero había que volver. El viajar era una vocación, la fotografía un vicio.  Pero el dinero se acababa y había que pensar una fórmula para poder continuar con ese modo de vida

De momento no pensaba en ganarme la vida con la fotografía. El plan se llamaba informática. Un portátil me permitiría trabajar en cualquier parte del mundo realizando diseño de páginas web. El único problema es que no había encendido un ordenador nunca. Era el año 2001.

Un Master en programación VB , otro en diseño y otro en fotografía digital en tan solo un año y medio me ayudarían a lograr mi objetivo.

Es en el año 2003 cuando me paso a la fotografía digital y es en ese mismo año cuando descubro el negativo. Mi primer trabajo fue un reportaje para los laboratorios Servier. Fue alucinante ver como las máquinas, algunas de aspecto obsoleto se convertían en máquinas futuristas, lo negativo se hacia positivo y aspectos negativos multiplicados por la imagen en negativo se convertían en luces y sombras nunca vistas ( al menos por mi).  Los de Servier alucinaron.

Las matemáticas tenían razón una vez mas y me hacían llegar a una valiosa reflexión que tardé años en llevar a la practica. Debía trabajar en convertir los aspectos negativos en positivos y tardé en comprender que la fotografía era la terapia.

Años después descubrí el negativo en las flores. Un sencillo girasol amarillo se transformaba en un girasol azul lleno de matices ya que la mas mínima sombra aparecía reflejada en una luz diferente.

Los girasoles me llevaron a un completo estudio del negativo en distintas familias, Orquídeas (pareciendo extraterrestres) lírios (surrealistas paisajes), iris, calas, camelios, magnolias, esterlicias, etc,.. Se convertían en flores con un cromatismo metálico espectacular.

Comencé una nueva etapa exponiendo en distintas galerías.

 

Casa Batlló

 

Compagino mi trabajo como galerista y artista desde el año 2007. Desde el 2002 trabajo vinculado al arte. Mi producción artística está en su momento de máximo apogeo al poder dedicarme de lleno a mi trabajo creativo al haber cerrado la Galeria para la que trabajaba.

A partir de aquí contacto con Casa Decor les presento mis series de flores. Metallic flores ( flores en negativo) y Le rouge ET le noir (homenaje a la novela homónima de Stendhal) y  al ser aceptado comienzo a preparar la nueva serie de Barcelona. A partir de los primeros disparos empiezo a deleitarme con la transformación de Barcelona. Lo negativo sin lugar a dudas era muy positivo

 

Madrid

 

J.C: ¿Qué te hace único?

J.A: Todo nos hace únicos. En lo que se refiere a mi fotografía supongo que el no tener ninguna referencia de que alguien haya hecho algo como lo que estoy haciendo. Es por eso por lo que busco apoyos para realizar un proyecto más global. Sería bonito transformar un mundo en negativo en algo positivo.

 

J.C: Las fotografías son instantes capturados en una imagen, cuéntanos alguna historia que haya detrás de uno de tus trabajos

Carl Jung decía “todo depende de como vemos las cosas y no de como son en realidad”. Personalmente creo que la realidad aunque suene a paradoja es un concepto subjetivo y refrendaría en parte la frase de Jung.

Mi trabajo, que se denomina “Otras realidades. Barcelona”,  refleja una visión en negativo de una ciudad tan conocida como extraña al mismo tiempo,  con la que el espectador se da de bruces. Luces y sombras invertidas revelando detalles esclarecedores de artes tan familiares como la arquitectura, la artesanía, la pintura. Escenas cotidianas que parecen revelarse como queriendo ser observadas.  Como escribió Machado “El ojo que tu ves no es ojo por que tu lo veas, es ojo por que el te ve” en esta ocasión la ciudad nos muestra detalles imperceptibles que en una visión en positivo pasarían desapercibidos como queriendo ser vistos.

El negativo de Barcelona combinado con la variada policromía de su arquitectura nos van a trasladar a escenarios de ficción donde arcos neomudéjares se transformaran en personajes de ficción, la Casa Batlló en una casa de cuentos o la mismísima Sagrada Familia parecerá formar parte de la futurista Ghotam City.

Al fotografiar La Pedrera me autoconvencí de que George Lucas era un gran conocedor de la obra de Gaudí antes de hacer su guerra de las galaxias

Desde la Pedrera

 

J.C: Una marca personal deja huella, ¿qué huella dejan tus fotografías?

J.A: La huella de mis fotografías hasta la fecha es que son diferentes. Fotografío el alma de los edificios, oculto sus defectos convirtiéndolos en luces y sombras .

 

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Jordi Collell
Asesor de marca personal y socio de Soymimarca / Profesor Asociado en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) y Director del Posgrado en Personal Branding en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) / Economista (UAB).  / PDD & MBA (IESE Business School & The University of Chicago). / Coach titulado (University of Texas, Dallas). Miembro de AECOP. / Miembro certificado de la International Coach Federation ( Associate Certified Coach). / 25 años CFO,CEO. Co fundador del Grupo Sintax Logistica.

www.personalbrandingquemarca.com
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