Uno nunca se da cuenta de lo que se ha hecho, sólo puede ver lo que queda por hacer

Sin lugar a dudas ésta era Marie Curie, porque siempre miró hacia delante, fue la primera en casi todo lo que hizo y un ejemplo de trabajo y perseverancia. Veamos algunos hitos de su brillante historial:

  • La primera de su promoción en la carrera de físicas y la segunda en la de químicas.
  • La primera mujer en doctorarse en Francia y la segunda en Europa.
  • La primera mujer en obtener un Premio Nobel, el de Física.
  • La primera catedrática en la Sorbona.
  • La primera persona a la que se concedieron dos Premios Nobel en dos campos diferentes, en Física primero y años después en Química.

Marie Curie. Fuente: Wikimedia CC

Y para comprender mejor el mérito de esta gran mujer nos hemos de remontar al final del siglo XIX en una Polonia ocupada por Rusia.

Marie Sklodowoska, este era su nombre de soltera, nació en el año 1867 en Varsovia y fue la menor de cinco hermanos.

Desde su infancia destacó por su interés por la lectura, el dominio de las lenguas, hablaba polaco, ruso, alemán y francés y su pasión por la física.

La vida no es fácil para ninguno de nosotros. Pero…¡Que importa! hay que perseverar y, sobretodo, tener confianza en uno mismo. Hay que sentirse dotado para realizar alguna cosa y alcanzarla cueste lo que cuesta

Marie se inscribió en 1891 en la Facultad de Ciencias Matemáticas y Naturales en la Sorbona, dejando definitivamente su Polonia natal. Tras licenciarse en Física y Matemáticas. Por el camino conoció, en 1894, al que sería su marido Pierre Curie con el que se casó el año siguiente y pasó a llamarse Marie Curie.

En 1985 se descubrieron los rayos X y en 1896 la radioactividad natural siendo este último descubrimiento el que inspiró la elaboración de su tesis doctoral.

Soy de las que piensan que la ciencia tiene una gran belleza. Un científico en su laboratorio no es sólo un técnico: es también un niño colocado ante fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas

Con esta visión decidió investigar la naturaleza de las radiaciones que producían las sales de uranio  motivada por los trabajos del físico Henri Becquerel que fue su director de tesis. En 1903 obtuvo su doctorado con la mención cum laude.

Y con el doctorado llegó su primer reconocimiento público ya que en este mismo año 1903 se le concedió el Premio Nobel de Física junto a su marido Pierre Curie y a su director de tesis Henri Becquerel.

El camino del progreso no es ni rápido ni fácil.

El año 1906 falleció su marido atropellado por un carruaje de seis toneladas y Marie perdió a uno de sus más sólidos apoyos pero lejos de amilanarse perseveró en su trabajo. Obtuvo la cátedra que tenía su marido en la Sorbona y se convirtió en la primera mujer catedrática.

En 1910 demostró que se podía obtener un gramo de uranio puro consiguiendo al año siguiente y en solitario el Premio Nobel de Química  “ en reconocimiento de sus servicios en el avance de la Química por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio  de la naturaleza y compuestos de este elemento”.

Su amor por la ciencia y su actitud desinteresada  hicieron que no patentara el proceso de aislamiento del radio dejándolo abierto  a la investigación y a toda la comunidad científica.

No hay que olvidar que cuando se descubrió el radio, nadie sabía que resultaría útil en los hospitales. El trabajo era ciencia pura. Y esto es una prueba de que el trabajo científico no debe considerarse desde el punto de vista de la utilidad directa de la misma

Durante  la Primera Guerra Mundial Marie propuso el uso de la radiografía móvil para el tratamiento de los soldados heridos, se utilizó un coche que se conocía por el Petit Curie.

Marie entabló una relación con un científico casado hecho por el que fue dura e injustamente atacada por sus adversarios y un sector de la presa de la época.

Al final de su vida Marie se quedó ciega y falleció en 1934 a causa de una anemia aplásica  debida posiblemente a la exposición a la radioactividad durante sus trabajos cuyos efectos nocivos no eran todavía conocidos. Fue enterrada junto a su marido.

En 1994 sus restos junto con los de Pierre fueron trasladados al Panteón de París siendo la primera y única mujer cuyos restos reposan en este recinto.

Su hija mayor Irène Joliot-Curie obtuvo en 1935, un años después de la muerte de Marie, el premio Nobel de Química por su descubrimiento de la radiactividad artificial.

La humanidad también necesita soñadores, para quienes el desarrollo de una área sea tan cautivante que les resulte imposible dedicar su atención a su propio beneficio. Así fue Marie Curie.

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Jordi Collell
Asesor de marca personal y socio de Soymimarca / Profesor Asociado en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) y Director del Posgrado en Personal Branding en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) / Economista (UAB).  / PDD & MBA (IESE Business School & The University of Chicago). / Coach titulado (University of Texas, Dallas). Miembro de AECOP. / Miembro certificado de la International Coach Federation ( Associate Certified Coach). / 25 años CFO,CEO. Co fundador del Grupo Sintax Logistica.

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